ELLOS ENGAÑAN PORQUE LA RUTINA LES MATA EL
DESEO Y PORQUE NATURALMENTE ESTÁN HECHOS PARA NO ESTAR SOLO CON UNA MUJER.
Cuando estamos en pareja,
todos buscamos ser monógamos, pero muchas veces el deseo es más fuerte. Si bien
la infidelidad es mal vista, es más común de lo que cualquiera pudiera pensar.
Para los que han traicionado es muy complejo vivir con la culpa y aparece la
pregunta típica ¿Por qué lo hice si en realidad amo a mi pareja?
Para responder a esa pregunta la Universidad de Bath, de Reino
Unido, publicó el estudio “La infidelidad y la monogamia entre los hombres
heterosexuales universitarios”, donde dio a conocer las razones para ser
infiel.
Se entrevistó a 40 estudiantes con una pareja estable con la que
llevaban más de tres meses., De ellos, 26 habían engañado a sus parejas de una
u otra forma, pero ninguno quería que ellas supieran. Al responder por qué lo
hacían, argumentaban que era solo por cuestiones sexuales, pues el deseo
hacia otras mujeres no había desaparecido.
El doctor y profesor Eric Anderson, autor del estudio y escritor
del libro The Monogamy Gap - “La brecha de la monogamia”- cree que la monogamia
no es algo natural y, aunque la mayoría de hombres y mujeres pueden convivir
con ello durante mucho tiempo, lo que sustenta su existencia es un “deseo
social”, no natural. “La naturaleza no ha diseñado a los hombres para ser
monógamos. La cultura puede intentar ocultar esto, pero a la larga falla”.
Anderson, asegura que el hombre deja de sentirse satisfecho
luego de los seis meses de relación ya que es ahí donde todo se vuelve
rutinario y quiere tener sexo con otras mujeres. Aquí comienza la brecha entre
lo que el hombre quiere moralmente, “producto de su condicionamiento social”, y
lo que quiere somáticamente, “producto de sus deseos naturales”. “Esto provoca
una tensión psicológica en el hombre y convierte el engaño en una solución
razonable y racional”.
Después viene el sentimiento de culpa, seguido del miedo a ser
descubiertos, pero según el autor, es lo único que les permite mantener la
apariencia de que son decentes y morales.
Creo que las mujeres somos más racionales a la hora de pensar en
ser infieles. No pensamos tanto con el cuerpo o el corazón, sino que mucho
antes analizamos todo minuciosamente con la cabeza. Claramente eso no siempre
funciona y caemos en la infidelidad, pero a diferencias de los hombres, cuando
lo hacemos, la mayoría de las veces no es por una jugarreta de niñas. De hecho,
una vez conversando con un amigo él me dijo algo muy sabio, “como hombres
sabemos que cuando ellas con infieles es porque hay sentimientos involucrados y
hasta pueden enamorarse, algo que en el caso de nosotros los hombres, la mayor
parte de las veces no ocurre”. La verdad es que su pensamiento me quedó dando
vueltas y creo que tiene mucho de cierto.
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