
Esa dimensión de la
personalidad está formada por el neuroticismo, en uno de sus extremos, y la estabilidad emocional en el extremo opuesto. Como el resto
de las dimensiones de personalidad, se trata de dos polos de un continuo donde
la mayoría de las personas se sitúan en un punto intermedio.
Neuroticismo
Las personas con una elevada puntuación en neuroticismo (o
inestabilidad emocional) son ansiosas, emocionalmente inestables, se preocupan
con facilidad y están a menudo de mal humor o deprimidas.
Suelen dormir mal y pueden tener trastornos psicosomáticos. A menudo reaccionan
de forma irracional o rígida, debido a que se ven dominados por sus emociones.
Se sienten estresados con facilidad y experimentan a menudo
emociones negativas, como ira, ansiedad, tristeza, culpa, vergüenza. Se trata
de personas que toleran mal el estrés o los estímulos negativos de cualquier
tipo, tienen más probabilidades de interpretar las situaciones neutras de la
vida diaria como amenazante y las pequeñas frustraciones como obstáculos
desesperantes.
Tienen reacciones emocionales fuertes y se ven afectados fácilmente
por las experiencias negativas, costándoles trabajo volver de nuevo a un estado
de equilibrio tras el suceso, de manera que sus reacciones emocionales
negativas pueden persistir durante un largo periodo de tiempo. Es decir, les
cuesta mucho olvidar y superar las cosas malas que les suceden. Esto hace que
estén de mal humor o abatidos con frecuencia.
Es habitual en ellos preocuparse por todo aquello que puede salir
mal, reaccionando con gran ansiedad ante estos pensamientos y preocupaciones.
Estos problemas para regular sus emociones pueden afectar a su
capacidad para pensar con claridad, tomar decisiones y afrontar el estrés de manera
efectiva.
Las personas altas en neuroticismo suelen ser también más tímidos,
cohibidos y vergonzosos y tienen más probabilidades de tener trastornos como
depresión o trastornos de ansiedad (fobias, trastorno de pánico,
etc.)
Estabilidad emocional
Por el contrario, las personas en el extremo opuesto son aquellas
con una alta estabilidad emocional. Se trata de personas cuyas reacciones
emocionales son más suaves, no se ven afectadas con tanta facilidad por los
sucesos negativos y los superan con más rapidez, de manera que suelen estar
libres de emociones negativas la mayor parte del tiempo (aunque esto no
significa necesariamente que experimenten más emociones positivas). Son
calmados, estables y despreocupados y no se sienten tensos ni nerviosos con
facilidad.
Tener un cierto grado de neuroticismo puede ayudar a una persona a
rendir mejor debido a que es más sensible a los resultados negativos, mientras
que una alta estabilidad emocional podría hacer que una persona fuese demasiado
despreocupada y tranquila, faltándole el impulso necesario para realizar
determinadas tareas.
Cuáles son las causas
El grado de neuroticismo de una persona tiene un fuerte componente
biológico. Se piensa que las personas con alto neuroticismo tienen un sistema
nervioso simpático más reactivo y son más sensibles a todo lo que sucede fuera
o dentro de ellas.
Subdimensiones
El test NEO PI, utilizado para evaluar estas cinco grandes
dimensiones de la personalidad, subdivide, a su vez, la dimensión Neuroticismo
en 6 subdimensiones:
Hostilidad. Tendencia a
experimentar ira y estados relacionados, como frustración o amargura.
Depresión. Es la tendencia a
experimentar sentimientos de tristeza, culpa, impotencia, soledad o abatimiento.
Ansiedad social. Es la tendencia a sentir ansiedad en situaciones sociales,
vergüenza, timidez, sensación de ridículo o inferioridad.
Impulsividad. Hace referencia a
los problemas para controlar los impulsos, refrenarse y posponer la
gratificación.
Vulnerabilidad. Es la susceptibilidad
general al estrés y la capacidad para afrontar las
situaciones estresantes.
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